Terapia energética

Terapia energética2018-10-29T12:31:13+00:00

¿Cómo es?

Las terapias energéticas trabajan con el flujo y la vibración de la energía vital. Existen desde hace miles de años aplicadas según diferentes métodos y protocolos que implican un tratamiento integral de la persona: físico, energético, mental-emocional y espiritual.

TERAPIA_ENERGETICABasado en la imposición de manos y el sonido, mi trabajo integra los dones y habilidades específicas desplegadas a través del trabajo espiritual y una práctica constante a lo largo de años. La terapia permite a lo largo de cada sesión ir limpiando y liberando bloqueos en el cuerpo energético (chakras y meridianos) y en los cuerpos mental-emocional (pautas mentales y emociones negativas ante la vida que generan sufrimiento).

Del mismo modo, supone una excelente herramienta como apoyo para el tratamiento de la enfermedad física así como para su prevención al producirse un reequilibrio interno.

Es beneficiosa para todas las personas independientemente de su credo, magnífica durante el proceso de embarazo y como preparación para un parto consciente.

Se realiza en camilla y no es necesario desvestirse para poder recibirla.

Limpieza de parásitos energéticos

Independientemente o como parte integrante de la misma terapia se procede a una limpieza de los llamados “parásitos energéticos”.
Básicamente, son agentes patógenos no físicos en otros planos dimensionales en forma de parásitos etéricos. Estos parásitos astrales pueden adherirse a nuestro aura y a cualquiera de nuestros cuerpos (físico, energético, emocional y mental) a modo de interferencias electromagnéticas alimentándose de nuestra energía vital. Esto sucede cuando nuestras frecuencias vibratorias resuenan en una onda parecida a la suya.

LIMPIEZA_PARASITOS ENERGETICOSSe nutren de frecuencias vibratorias bajas y densas, tales como miedos, frustraciones, ira, envidias, enfermedades, estrés, etc. “Huelen” nuestros bloqueos y se adhieren generando síntomas que de repente aparecen sin explicación o bien potenciando algunos de los síntomas que ya teníamos inicialmente, drenando nuestra energía.

Su origen y formación es diverso, si bien en su mayoría surgen fruto de la inconsciencia humana. Pueden gestarse a partir de formas de pensamiento negativas y de las emociones conflictivas que estos generan. Ya sabemos que la energía ni se crea ni se destruye, únicamente se transforma para posteriormente ubicarse en algún lugar de los distintos planos dimensionales existentes. Son resultado de nuestra propia contaminación psíquica.

Tal cantidad de energía termina creando unas formas etéricas impregnadas de inteligencia cuyo propósito es mantener su propia supervivencia y esta pasa por alimentarse de los mismos tipos de energía que le dio origen.
Del mismo modo, se originan a raíz del aire contaminado físicamente, como consecuencia de la polución generada por la actividad humana.
De hábitos de vida (adicciones, comida basura, tabaco…) no saludables.

Los síntomas de estos parásitos “enganchados” pueden manifestarse de la siguiente forma:
Falta de energía (extrema fatiga) cansancio, dolores de cabeza, trastornos digestivos, respiratorios… así como depresión, ansiedad, tristeza, sentimientos de soledad y todo tipo de emociones discordantes, a destacar el miedo y enfado o agresividad.

Muchas personas no son conscientes de la presencia de estas interferencias, su limpieza incidirá positivamente sobre nuestro trabajo interior y la salud.

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